La micro amarilla
se nos olvidaron las pastillasPuro Chile
Ayer, en mis paseos varios de media tarde (si, tengo tiempo libre…. Envídienme), llegué al castillo Falabella (municipalidad de providencia) y me senté en las bancas a mirar a la gente, había un niño de los más chicos, de esos exásperantemente ñiños gritando cantando el himno nacional… puro chile se acuerdan? Mientras jugaba a las naciones o algo así con otro niño al que él, sabiamente, llamaba “niño”, a los minutos de haber comenzado su griterío canto apareció un guardia municipal, curiosamente tenía una tabla en sus manos que decía estoy a su servicio, que se acercó al niño y zamarreándolo le dijo que se callara porque molestaba a las personas que pasaban (sólo estaba yo y otras tres personas más) y que si no lo iba a tener que llevar detenido. Imagínese a un pailón de 1.80mt, serio, zamarreando a un infante de 60cm que grita canta el himno nacional, diciéndole que se va a ir a la capacha por hichapelotas, lo encontré increíble. Yo en mi espanto me iba parando para discutir con el guardia y comentarle muy desagradado que cómo cresta se le había ocurrido molestar a un niño que está cantando lo único que no se puede prohibir cantar en Chile, pero cuando estaba parado y en rumbo al guardia, miré hacia un lado y ví a un carabinero que con un magistral gesto (único de los carabineros) de “no te metai weon que ésta la arreglo yo” me dejó parado a medio camino de mi batalla y siguió su camino hacia el guardia y el niño gritón, cuando llegó agarró al guardia por el brazo, tal cual lo había hecho con el niño, y le dijo que lo soltara y dejase de molestarlo porque no podía impedirle a un ciudadano chileno que dejase de cantar el himno nacional, yo sentí como que me había robado el discurso, pero fue por una buena causa, y siguió don pack machacando al guardia para que dejase de molestar al pelusa cantor, diciéndole que si seguía molestandolo lo iba a tener que detener por insulto a la patria y por agredir a un menor, el guardia no dijo nada, ni disculpas al niño ni nada, solamente se fue mientras el carabinero le decía al niño que siguiese cantando…
Y es que algunos son felices con tan poco…
By Mauricio Ortiz
Para decir hola
Somos La micro amarilla, esa de antaño, de tiempos no necesariamente mejores, pero definitivamente más funcionales, esa de pichiruches a gamba y a cien, con choferes amargados que después de haber llegado a lo más bajo de sus existencias decidieron ir a pitearse a un pingüino para hacer algo “creativo” o porque no les pagaban el pasaje completo, de aquélla con cantantes alegres pero generalmente medio copeteados y los clásicos que pedían una cooperación porque después de una explosión atómica en sus empresas habían quedado ciegos y no podían trabajar (aunque después se bajaban de la micro andando)…
Somos un grupo de amigos nacidos a principios de los ‘80 (fines de los ‘70 en verdad), con ideas supuestamente afines y con ganas de escribir, de aportar y de hacer cosas, de decir lo que pensamos sin miedo a que nos critiquen, y de ganarnos un espacio en tu día a día.
Más adelante iremos publicando los respectivos prontuarios que nos han hecho decir lo que decimos y llegar a pensar de la distorsionada forma en que lo hacemos…
Bienvenidos a todos, esperamos que les guste!